La nueva globalización con la marca de China [esp]

  • Autor: Dr. Javier A. Vadell
  • Texto retirado na íntegra do portal La Voz.
  • Texto em espanhol

Este 2021 se inicia con muchas incertidumbres en lo que concierne al orden económico internacional y su compleja gobernanza, en medio de una crisis del multilateralismo.

El contraste entre las grandes potencias del sistema internacional (Estados Unidos y China) no podría ser tan desigual.

Después de la enturbiada elección presidencial en los Estados Unidos, que dio el triunfo al demócrata Joe Biden en un contexto trágico que la pandemia propició, la República Popular de China consigue controlar el Covid-19, lanzar las bases del 14º Plan Quinquenal, realizar dos grandes movimientos en la geopolítica global firmando dos acuerdos históricos: la Asociación Económica Regional Integral (RCEP, en su sigla en inglés) y el Acuerdo Comprehensivo de Inversión Unión Europea (UE)-China.

Como saldo de fin de año debemos destacar que China fue la única economía que tuvo un crecimiento positivo en 2020 y se espera que sea el motor del crecimiento económico mundial en la era pospandemia mientras que Donald Trump entrega una economía destrozada y con récord de desempleo.

Nueva era

En este escenario, en enero de 2021, el Consejo de Estado del gigante oriental publicó el documento “Cooperación internacional para el desarrollo de China en la Nueva Era”, texto que viene a corroborar los contornos de la globalización con características chinas: China explícitamente se coloca como ofertante de bienes públicos internacionales y como promotor de la cooperación para el desarrollo especialmente para los países menos desarrollados

Se refuerza la idea de una comunidad de destino compartida para la Humanidad como amalgama ideológica de una nueva propuesta de gobernanza internacional

El rol crucial de la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” como la más importante plataforma de la cooperación. En otros términos, la Iniciativa es el gran bien público internacional y se trata de la columna vertebral infraestructural de la globalización con características chinas.

Estos son los tres ejes principales de la globalización con características chinas frente a un escenario de crisis del multilateralismo, del liderazgo de los Estados Unidos y de la globalización neoliberal, basada en el poder corporativo financiero y en las recetas de reformas preestablecidas para países en desarrollo.

Tablero geopolítico

En el nuevo mundo pluricéntrico, donde el protagonismo de China y Asia es cada vez más relevante, los tableros geopolíticos y geoeconómicos de la pospandemia serán muy diferentes a lo que conocimos:

  1. La China desplazó a los Estados Unidos como principal socio comercial de la UE y el acuerdo de inversiones firmado entre China y la UE puede aún más vigorizar los lazos económicos.
  2. Frente al fracaso del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica liderado por Estados Unidos, China consigue articular el RCEP, una especie de Asean plus, que incluye aliados estadounidenses como Australia, Nueva Zelandia e Japón y la poderosa economía de Corea del Sur.
  3. China es, al mismo tiempo, el mayor exportador mundial de bienes de consumo y el mayor mercado de consumo.
  4. China es hoy el mayor proveedor de financiamiento del mundo, superando al Banco Mundial y al Banco Asiático de Desarrollo, y el actor más importante en inversiones en infraestructura para los países en desarrollo.

El poder blando

La nueva globalización china, en este sistema policéntrico, debe ser entendida a partir de círculos concéntricos que se refuerzan simultáneamente:

  1. promoción de asistencia y cooperación a las instituciones multilaterales existentes (sistema de Naciones Unidas, FMI, Banco Mundial, etc.) con reclamos de un rol más destacado para los países en desarrollo y emergentes.
  2. Impulso de las relaciones minilaterales, que se dividen en: la política de fórums de China con países en desarrollo y los acuerdos comerciales y de inversiones de China con diferentes regiones del mundo.
  3. El núcleo de este círculo concéntrico son las clásicas relaciones bilaterales. La “Iniciativa de la Franja y la Ruta” es la columna vertebral infraestructural y tecnológica que interconecta los tres círculos.

El poderío económico y la expansión de las relaciones económicas y políticas de China la obliga necesariamente a reforzar su poder blando, que se presenta no sólo con el estímulo al conocimiento de la cultura china y relación entre pueblos, sino especialmente fundamentado en la idea de comunidad de destino compartida para la humanidad que, deseándolo o no, cuestiona algunos paradigmas del universalismo occidental.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s